La Crónica de Almería

MARÍA ZOBARÁN- ALMERÍA
La vía que unía el Puerto de Almería con la estación de ferrocarril fue creada en el año 1925 por la empresa antecesora de Renfe, la Compañía de Caminos de Hierro del Sur de España, S.A., según ha explicado a este periódico el que fuera gerente territorial de Renfe en Almería de 1988 a 1992, José Romualdo López.
En ese mismo año de 1925, el Pleno del Ayuntamiento de Almería dio el visto bueno a este proyecto de construcción de este ramal ferroviario, adjudicándoselo a la Compañía de Caminos de Hierro del Sur de España, la cual, a cambio de esta concesión municipal que le permitía acceder al Puerto, construyó para la ciudad de Almería el antiguo puente metálico que atravesaba la Rambla desde la Avenida de la Estación.
Dicho puente estaba construido con raíles ferroviarios y fue demolido cuando se iniciaron las obras de urbanización del tramo tercero de la Rambla.
La construcción del ramal ferroviario que unía la estación con el Puerto duró sólo dos días, y estuvo operativo durante muchos años, hasta 1966. Poco tiempo después, en la década de los setenta, se construyó la nave de Transportes, Aduanas y Consignaciones (TAC), recientemente demolida para iniciar las obras del Parque de Almadrabillas. Esta nave invadió una parte del gálibo de la vía, lo cual impedía que este ramal pudiera volver a ser habilitado para el paso de trenes.

Nuevo trazado.
Así, en 1988, siendo ya gerente territorial de Renfe en Almería José Romualdo López, la compañía ferroviaria se planteó de nuevo la posibilidad de habilitar la conexión Puerto-ferrocarril, iniciándose la obra de rehabilitación de la vía por dieciocho millones de pesetas. De este modo, Renfe colocó vías nuevas, y desplazó la vía que había sido invadida por la nave TAC, haciendo un nuevo trayecto y habilitando así otro acceso al Puerto.
Fue en 1989, cuando Renfe comunicó al Ayuntamiento la intención de hacer operativa esta vía, cuando comenzaron los problemas.
Tal y como ya ha publicado este periódico, el equipo de gobierno municipal se oponía a la instalación de un paso a nivel en pleno casco urbano y el ramal ferroviario que unía la estación con el Puerto fue asfaltada, quedando inutilizada hasta la actualidad.