IDEAL

I. M. /A. N. • SEVILLA/GRANADA
El nuevo plan de urbanismo de Granada está a falta de una firma, la de la consejera de Obras Públicas, Concepción Gutiérrez, y la publicación en el BOJApara su entrada en vigor. Ayer, la Comisión de Ordenación del Territorio y Urbanismo de la Junta de Andalucía (COTUA) dio su informe favorable al documento, con algunas observaciones, pero sin suspender ningún aspecto del plan.
La Comisión de Urbanismo de Andalucía, máximo órgano asesor de la Consejería de Obras Públicas, informó ayer favorablemente el PGOU de Granada, con algunas observaciones pero sin suspender ninguna parte del plan. El informe de la comisión, que está integrada por representantes de la administración andaluza y de organizaciones económicas y sociales, es el paso previo a la aprobación definitiva del documento.
Con el trámite de ayer, el PGOU queda a falta de la firma de la consejera de Obras Públicas y de su publicación en el BOJA para su entrada en vigor. Según el concejal de Urbanismo, Francisco Ruiz Dávila, el nuevo plan entrará en vigor, aproximadamente, dentro de un mes. El documento fue aprobado con un solo voto en contra, el de Ecologistas en Acción, y las abstenciones del concejal del PP Miguel Valle, que es miembro de la comisión en representación de la FAMP, y del Colegio de Notarios.
«Algunas observaciones»
Según Ruiz Dávila, la comisión puso algunas pegas, por ejemplo, que no está justificada suficientemente la recalificación de las parcelas 7 y 8 de Almanjáyar. «Ninguna observación es significativa», dijo el edil, quien destacó que tampoco «hay ninguna suspensión de parte del plan». Por tanto, precisó el responsable de Urbanismo, «no será necesario realizar un texto refundido» porque las pegas se pueden incorporar en el documento.
En cualquier caso, el PGOU de Granada tiene incluir como anexo las consideraciones de la Dirección General de Bienes Culturales, que impide la ampliación del cementerio municipal de San José al remitirse a las determinaciones del plan especial Alhambra.
La propuesta de ampliación del cementerio tropezó con el Patronato de la Alhambra y la Consejería de Cultura, que se han opuesto a ello. Sin embargo, la incorporación del informe de la Dirección General de Bienes Culturales no significa que el cementerio no se vaya a ampliar. Basta con revisar el plan Alhambra para permitir la ampliación. Y el PGOU, que es una norma de rango superior, insta a realizar esa revisión.
Ayer, el edil de Urbanismo recordó que el «PGOU plantea un crecimiento moderado de la ciudad, compatible con el medio ambiente». Ese crecimiento, según el concejal, se traduce en la disponibilidad de suelos para construir «25.000 viviendas en los dos cuatrienios de vigencia del plan; de ellas, unas 9.000 serán de VPO». En el primer cuatrienio, se pondrán a disposición del mercado suelos para «5.000 viviendas de VPO», según Ruiz Dávila, «además de suelos industriales». La próxima entrada en vigor del plan permitirá realizar las operaciones de reforma urbana de la zona de Renfe y los cuarteles militares, además de la creación de tres ciudades de ocio, aunque dos de ellas incluyen la construcción de viviendas.
El nuevo plan de urbanismo de Granada entrará en vigor en cuestión de un mes. Pero aún está pendiente de resolución un recurso interpuesto a principios de agosto por el grupo municipal del PP, que impugnó los actos administrativos de declaración de urgencia y aprobación provisional del PGOU.
El recurso fue interpuesto por el trámite regulador para la protección de los derechos fundamentales de la persona. El grupo popular entendía entonces que se había producido una presunta violación del derecho de los concejales «a la participación política» y «a la información», toda vez de que los ediles recibieron la documentación con menos de 48 horas antes de la celebración del pleno.
Normalmente, este tipo de recursos se sustancia en tres o cuatro meses. La propia ley conceptúa el recurso de protección de los derechos fundamentales como «sumario y urgente», de forma que considera preferente estas actuaciones procesales sobre otras.
Visto para sentencia
El recurso quedó visto para sentencia poco antes de la Navidad, después de que el Ayuntamiento, como parte demandada, solicitara, una tras otra, todo tipo de pruebas. La última fue una confesión judicial del demandante, el concejal del grupo popular Miguel Valle.
Ayer, se habló del asunto en la reunión de la Comisión de Ordenación del Territorio y Urbanismo de Andalucía. Fue a raíz de una interpelación del representante de la patronal (CEA), Emiliano Rodríguez, que preguntó qué podía pasar si prosperaba el recurso. Según fuentes de la comisión, su presidenta, Josefina Cruz, no quiso admitir tal supuesto y despacho la cuestión con un «ya veremos».
La petición
Luego, tras la reunión, el representante de la patronal sugirió a Miguel Valle que le pidiera al grupo popular la retirada de ese recurso. Y el concejal quedó en consultarlo. Valle, que se abstuvo ayer en la votación, señaló que la COTUA ha dado su dictamen favorable al PGOU a pesar de que «allí no estaban los informes preceptivos de la Diputación de Granada, ni de la Demarcación de Carreteras ni de la Confederación». La abstención, según el edil, se debe a que una vez estudiado el documento aprobado provisionalmente, considera que «el expediente es el mismo que aprobó el PP, con algunas cosas corregidas»; es decir, considera que es su PGOU modificado.
La «Granada del futuro», tal como afirmó su alcalde, está por tanto en marcha. Moratalla se mostró profundamente satisfecho con la aprobación del PGOU, un plan que definió sobre tres ejes fundamentales: el respeto medioambiental a la Vega y los ríos, la regeneración del casco histórico y la solución a dos carencias muy sentidas en la ciudad, la vivienda y el suelo industrial. El «revulsivo económico» que, según Moratalla, supondrá el crecimiento del número de viviendas y el espacio concedido a las iniciativas empresariales, así como «la revitalización del casco histórico», fueron los aspectos más destacados por el alcalde.
El alcalde lamentó que en ocasiones dentro de ciudad tradicional se oiga «un quejío permanente que no ofrece soluciones ni alternativas». Según Moratalla sería mucho más efectivo que junto a la reivindicación permanente se ofrecieran alternativas, porque si no «se pierde mucho tiempo». Reconoció que en la ciudad siguen haciendo falta todavía muchas inversiones y aseguró que las solicitará con firmeza al Gobierno central y a la Junta de Andalucía. «Para el desarrollo de la Granada del siglo XXI necesito recursos externos», admitió el alcalde, quien no negó la dependencia del nuevo PGOU de otras administraciones supramunicipales. Moratalla tampoco quiso olvidar entre sus demandas la conexión con la línea de alta velocidad o la conexión al ferrocarril por la parte del Levante «para que nuestros productos tengan salida a la Unión Europea». El alcalde reivindicó la ciudad «como puente con el Magreb» y pidió que se «cambie el chip», porque, en su opinión, no sólo hay que pedir «que vengan a solucionarte la cosas» sino aportar alternativas propias.