IDEAL

JOSE MARTINEZ ARIAS • ALMERIA
Martín Soler, secretario provincial del PSOE, celebró ayer como un triunfo político de su partido que el Congreso haya aprobado una proposición por la que se insta al Gobierno a realizar antes del 2001 los estudios de viabilidad para la conexión ferroviaria Almería-Murcia, teniendo en cuenta el estudio que ha realizado la Junta. Soler, con todo, teme que el Ejecutivo del PP no tenga voluntad de hacerlo. En su opinión, la Mesa de las Infraestructuras debe adoptar una postura de más beligerancia y ser más exigente con todas las administraciones. Soler aseguró que la Junta no tiene ningún problema de financiación y que ofrece un «papel en blanco» (que cifró en 20.000 millones de pesetas) para contribuir a la construcción de la vía, bien para el Euromed, bien para el AVE, si Murcia cambia de opinión.
La proposición no de ley, con la importancia política que pueda tener, podría quedarse en papel mojado, ya que en el texto -por las exigencias del Grupo Popular- no se marca ningún calendario ni compromiso de inversiones, según admitió ayer en rueda de prensa Martín Soler, quien alertó que si no se convence al Gobierno de Aznar, la conexión ferroviaria entre Almería y Murcia no llegará antes del año 2006.
El dirigente socialista advirtio que si «perdemos la oportunidad del 2005 para conseguir el Euromed, este tren no vendrá a Almería». De ahí que, según anunció, su partido va a emprender una ofensiva política con este objetivo: remover la opinión publica a favor de dicho proyecto.
Por lo pronto, los grupos socialistas de los distintos municipios de la provincia van a presentar una moción en la que solicitan al Ministerio de Fomento que acepte el estudio de viabilidad realizado por la Consejería de Obras Públicas del Gobierno andaluz, con objeto de economizar y adelantar la llegada del Euromed a Almería.
Las iniciativas políticas, a juicio de Soler, no serán suficientes para despertar la predisposición del Ejecutivo del PP, y de ahí que, según él, será conveniente que los agentes sociales y económicos hagan un esfuerzo en la tarea de convencer al Gobierno, y es que el dirigente socialista dijo que en esta pelea por el Euromed, se ha sentido «un poco solo y atacado».
Soler, dirigiéndose a la Mesa de las Infraestructuras, dijo que el foro de presión «tiene que ser más beligerante y exigente con los gobiernos central o autonómico, según sus competencias».
Al secretario de los socialistas le da mala espina los vaivenes de opiniones de los representantes del Ejecutivo de Aznar y del PP, «porque mientras el ministro Acebes o Teófila Martínez, quizás por las calenturas de agosto, dijeron que el Euromed estará para el 2005, desde el Gobierno se asegura que antes habrá que hacer la línea Alicante-Murcia, en tanto que el diputado Hernando declaró hace unos meses que este proyecto hay que verlo a largo plazo, y eso es más preocupante».
Admitió Martín Soler que es probable que el Ejecutivo se encuentre con un problema de financiación, y de ahí que no se quiera comprometer con Almería. Sin embargo, para él, esto no debe ser un problema, «ya que, teniendo en cuenta que se trata del último tramo de la red, podría endeudarse».

Ordago de la Junta
El Gobierno que no tiene problemas de financiación para contribuir a la ejecución de la línea Almería-Murcia, es el de la Junta, según Soler. El secretario del PSOE recordó que además de la realización del estudio de viabilidad -que se presentará públicamente en unas semanas-, el presidente Chaves se comprometió a aportar al Euromed lo mismo que aportará al AVE entre Córdoba y Málaga: «La Junta pondrá el 15% de la inversión, es decir lo que no cubren la UE y el Gobierno».
Martín Soler, en su afán por destacar el grado de compromiso de la Junta, dio un paso más y aseguró que «la Junta no tiene problema de financiación y firma un papel en blanco: el Gobierno andaluz no tendrá ningún problema para aportar 20.000 millones de pesetas en cuatro años. A cuatro o cinco mil millones por anualidad, no hay problema».
Con este órdago el secretario de los socialistas quiso dejar claro que cuando se recrimina a la Junta que no haya suscrito un convenio con el Ministerio de Fomento, como han hecho cuatro comunidades autónomas para el AVE del Levante, «la responsabilidad no es de la Junta, ya que la iniciativa debe partir del Gobierno central».